De esas personas Que,apenas te ven Alzar el vuelo. Libre y radiante. Pretenden echarte El lazo a tierra. Acaso no saben Que,ya pasaste Por el inframundo. No saben que, Del fuego que Les diste, No quedan ni cenizas. ¿Ahora recuerdan tu calor? Tan básica es Su existencia Y predecible Su mísera reacción. No saben que, Del eco de tus besos No queda ni un susurro, El viento lo devastó. ¿Ahora recuerdan tu sabor? Su motivación La negra envidia La falta de valentía. No saben que, En el terremoto de Tu corazón, No se anuncian replicas. ¿Ahora recuerdan tu latir? Pobres ilusos, No saben que Dónde hicieron Jirones de tu vestido. Tú hiciste la alfombra De paso fuera de casa. Pobre iluso...infeliz. Por más que vuelvas No tienes fuerza Para mover mi molino. No tienes el valor De llenar mi pecho. No queda nada... Sólo humo... Que,de vez en cuando, Ronda, Porque,algunos muertos No saben que lo están... Y vuelven una y otra vez.. Sin saber,lo fantasma que son... Pobre.... No has visto el color De mis mejillas. Y lo blanco y arrugado De tu inexpresiva faz... No has visto como, Me revuelvo en sonrisas Y que no sientes mi alegría. Porque vacío de sentimientos Quedaste. Ahora vienes,creyendo Ser "humano". Y no sabes el espectro, En que te convertiste. Busca la luz sí, Pero no en mi alma, Pobre ambulante. Busca la luz, Lejos de mi campo De lavanda. Mira desde abajo Lo bello de mi vuelo. Por más que quieras, No me alcanzas. Las alas me las Dio la razón. De esas "personas" Que vienen... Ahora. No saben que, Ya no tienen corazón.
Cuántos espejos rotos Porque,dejaste de mirarte En ellos. Cuántas caricias perdidas Porque,si te tocaba Era para hacerte daño. Mientras tu piel Se arrugaba, Como las heridas En tu alma. Cuántas lágrimas derramadas, Sin saber el porqué. Cuánto miedo a solas, Porque sabias de lo cruel Del monstruo cuando llega. No temas Mi Vida, Porque el monstruo Nunca acaba bien. Tan miserable es Su existencia. Que sólo conoce La cobardía de Sus mentiras,temores Y complejos. Le llegará el Justiciero Tiempo. No temas bonita. No llores Princesa, No hay porqué Porque nada hiciste mal. Son sus vacías y oscuras Excusas. De hacerte ver Lo que no es y Donde no hay. No llores muñeca. Tócate Amor mío Siente el suave tacto De tu piel. Despiértala de ese Injusto letargo. No te acariciaba Porque es negro El rastro de su mano. Toca tu alma Preciosa mía Hazle sentir que sigues viva. Mírate Tesoro mío Has visto qué cara Más linda. ¿Has visto?, Sólo de mirar Tu sonrisa, Los espejos se recomponen. Mírate Lucero. Verás como Te miran Hasta cuando duermes. Sentirás caricias Que te estremecerás Sólo de pensarlo. Llorarás de tanto reír. Temerás sólo por que Se vaya el sol. Y sólo porque Se esconda la luna. Déjalo a Él No lo nombres, Con indiferencia No hay miedo,ni penas. No hay monstruo. Déjalo que, Hasta la muerte Siente vergüenza De salir a su encuentro. Maldito Cobarde. No hay perdón.
He caminado entre tormentas. Atravesado el desierto. Zambullido en lo profundo, Desde lo alto del acantilado. Con los pies doloridos y el corazón sangrado, Firme me levanto Una y otra vez. hasta aquí hemos llegado... A cuarenta Otoños, Cuando los arboles Se despiden de Sus viejas hojas. Época de deshacerse Del pasado. Sufrirá sí, Pero sólo lo necesario... Para curtirse, Cuando lleguen Los cuarenta Inviernos. El frío congelará Las heridas, Para llevarlas Al nunca jamás. Renacerá sus ramas Con los más bellos brotes. Ha llegado Sus cuarenta primavera. Sentirá los primeros rayos De sol. Acariciar su piel morena. Y sin ni siquiera pensarlo Ha llegado Sus cuarenta verano. Danzará desnuda La noche de San Juan, Porque sabe que, Gusanos y Fantasmas, Van unidos de la mano. Ya no hay temor, El calor cauterizó y mató Todo lo malo. Ella baila, Ríe y salta.. Sabe del largo Camino andado. El viento le desbroza Su sonrisa... Llegará de nuevo su Otoño... Con tanto amor su lado.