viernes, 4 de noviembre de 2016

Malditos cobardes.

Cuántos espejos rotos
Porque,dejaste de mirarte 
En ellos.

Cuántas caricias perdidas
Porque,si te tocaba
Era para hacerte daño.
Mientras tu piel

Se arrugaba,
Como las heridas
En tu alma.

Cuántas lágrimas derramadas,
Sin saber el porqué.

Cuánto miedo a solas,
Porque sabias de lo cruel
Del monstruo cuando llega.


No temas Mi Vida,
Porque el monstruo 
Nunca acaba bien.
Tan miserable es 
Su existencia.
Que sólo conoce
La cobardía de 
Sus mentiras,temores
Y complejos.
Le llegará el Justiciero
Tiempo.
No temas bonita.


No llores Princesa,
No hay porqué
Porque nada hiciste mal.
Son sus vacías y oscuras 
Excusas.
De hacerte ver 
Lo que no es y 
Donde no hay.
No llores muñeca.

Tócate Amor mío
Siente el suave tacto
De tu piel.
Despiértala de ese
Injusto letargo.
No te acariciaba
Porque es negro
El rastro de su mano.
Toca tu alma Preciosa mía
Hazle sentir que sigues viva.

Mírate Tesoro mío
Has visto qué cara
Más linda.
¿Has visto?,
Sólo de mirar 
Tu sonrisa,
Los espejos se recomponen.
Mírate Lucero.

Verás como 
Te miran
Hasta cuando duermes.
Sentirás caricias
Que te estremecerás 
Sólo de pensarlo.
Llorarás de tanto reír.
Temerás sólo por que
Se vaya el sol.
Y sólo porque 
Se esconda la luna.


Déjalo a Él
No lo nombres,
Con indiferencia
No hay miedo,ni penas.
No hay monstruo.

Déjalo que,
Hasta la muerte
Siente vergüenza
De salir a su encuentro.

Maldito Cobarde.
No hay perdón.








                                   



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